Cómo reducir tu estrés laboral con herramientas de gestión del tiempo.

Cómo reducir estrés laboral con app

¿Te pasas el día fuera de la oficina y luego encima tienes que dejarte un buen rato realizado reportes e informes de actividad?¿Harto de ir de un lado a otro como pollo sin cabeza?

Con herramientas como Working Day Suite puedes reducir tu estrés laboral (tanto si eres mando intermedio como si no) además de sentirte parte de la cadena de valor de la compañía, ya que además de poder organizar mejor la gestión interna de la empresa y la gestión de tu personal en movilidad, se favorece en gran medida el intercambio de información entre todos los miembros de la organización sin la necesidad de tener que realizar a posteriori informes y reportes de actividad.

Esta app permite, en rasgos generales:

  • Planificar las tareas del empleado y saber si las ha realizado en tiempo y forma.
  • Realizar pedidos a clientes y enviarlos a la central en tiempo real.
  • Monitorear al empleado para saber, por ejemplo, los kms. que ha recorrido con el vehículo de la empresa para el cálculo de dietas.
  • Envío de reportes a la central a modo justificante del trabajo realizado, en tiempo real, con fotografía, además, de la firma del cliente y más información.

No en vano, Working Day Suite ha sido reconocida el pasado mes de octubre en Londres como una de las 4 mejores aplicaciones empresariales de Europa.

Hoy nos vemos en… I Jornada AAS-CSIF (Lugo)

Aplicar el sentidiño

Este 2017 se está convirtiendo en el año viajero de la Asociación de Administrativos de la Salud (AAS) y tenemos la suerte de que una vez más han decidido que les acompañemos a un nuevo destino.

Durante el día de hoy, 31 de marzo de 2017, la AAS participa en la Jornada:

El futuro profesional del personal administrativo y PSX (personal de servicios generales) en el ámbito de la salud.

Tendrá lugar en el Salón de Actos del Hospital Universitario Lucus Augusti de Lugo. Organizada por nuestra Asociación y el sindicato CSIF, cuenta con la colaboración de la Sociedad Española de Atención al Usuario de la Sanidad (SEAUS).

Nosotros aportaremos nuestro granito de arena con la ponencia: “Aplicar el sentidiño para implicar a las personas”. Un título muy a la gallega y con toques Pop-Lean, la combinación perfecta.

Aquí os dejo con el programa, bien completito, por cierto:

cartel jornada

Actualizamos la entrada con unas pocos fotos de la jornada:

Diez cosas que no deberían preguntarte en una entrevista de trabajo.

FanzinEnfermeria abril 2017

Ya se ha publicado el número de abril 2017 del Fanzine Nuestra Enfermería.

Por la parte que nos toca, en nuestra sección Con P de Personas hemos querido traer esas diez cosas que no deberían preguntarte en una entrevista de trabajo. Diez cuestiones que rozan la línea de la ilegalidad, que muchas veces por desconocimiento del entrevistador, o por pura negligencia, pueden llegar a plantearse en una entrevista de trabajo.

Una entrevista de trabajo es la toma de contacto entre la empresa y el candidato, y bien utilizada puede ser una herramienta valiosísima para que el entrevistador complete la información que ha obtenido de tu curriculum, y despeje dudas que pueda tener al respecto, pero sobre todo, para complementar todas aquellas cosas que ni caben ni deben ponerse en un resumen de vida.

Pero hay ciertos límites que no todo entrevistador tiene claro, y que a través de esta infografía (la primera que hago con mis propias manitas), me gustaría compartir con todos vosotros:

201704 Infografía Diez preguntas

Fuente: Guía definitiva para encontrar empleo 2017. InfoEmpleo.

NOTA: recuerda que puedes descargarte el Fanzine Nuestra Enfermería totalmente gratuito pinchando este enlace.

La rebelión de las máquinas en el entorno laboral, ¿amenaza u oportunidad?

La rebelión de las máquinas

Parece ser que ha llegado una nueva revolución industria, la industria 4.0 lo llaman. Qué curioso que cuando todavía hay muchas pequeñas y medianas empresas que no se han subido al carro del 2.0, hay otras grandes que ya van por el 4.0.

Las industrias manufactureras, especialmente las que se dedican al sector electrónico, están imbuidas en lo que parece una tendencia mundial imparable: reemplazar trabajadores por robots. Aunque de momento se están utilizando para reemplazar todas aquellas tareas monótonas y repetitivas, ya se está hablando de utilizarse inteligencia artificial, tipo Siri, para crear chatbots que ayuden al usuario en tareas de “call center” o similares.

¿Oportunidad o amenaza?

Los números, sin ir más lejos, hacen temblar a cualquiera: un estudio del Foro Económico Mundial augura que se destruirán siete millones de empleos en los 15 países más desarrollados en los próximos cinco años. En España, la OCDE estima que el 12% de los puestos de trabajo son susceptibles de automatizarse.

La primera impresión es que miles de trabajadores podrían perder su puesto de trabajo a favor de estas nuevas incorporaciones autómatas. En su defensa, y según Jye Wey, representante de ABB en Taiwan, uno de los mayores productores de robótica, que  sus productos sólo se utilizan para tareas rutinarias, y que dentro del sector se crearán algo más de dos millones de nuevos trabajos relacionados con las tecnologías que se están desarrollando.

Con la llegada de “estos nuevos trabajadores” ya se han alzado voces más críticas que exigen una normativa que regule su empleo y su relación con los seres humanos, una legislación hacia la que ya camina la Unión Europea con la aprobación de un informe el pasado 16 de febrero sobre cuestiones relativas a la robótica.

Preocupaciones que ya se han puesto en evidencia en anteriores ocasiones, no en vano, ya el escritor Isaac Asimov plantea en sus relatos y novelas dilemas sobre la relación entre los robots y los humanos, en relación con las ‘Tres leyes de la robótica’ que este mismo autor estableció en ‘Círculo vicioso’ (‘Runaround’). Estas leyes establecen que “un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley. Y un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley”.

¿Conseguirán los robots desplazar a los humanos en el mercado laboral?

Lo que es obvio es que hay tareas que deberíamos dejar de hacer nosotros, que ni podemos ni sabemos hacerlo tan bien y tan rápido como ellos. Se avecina pues una revolución y una transformación, debemos ser nosotros, las personas, quienes lideremos el cambio, y nos apropiemos de esas otras labores que ningún robot podrá suplir nunca: el factor humano, aunque visto lo visto en algunos casos, hay personas que hace mucho tiempo que lo perdieron.

Y como en toda revolución, siempre habrá “expertos” que disparen al aire a ver qué cae, o así al menos veo yo el que se empiece a hablar del pago de impuestos por parte de estos robots trabajadores, como si los robots tuvieran vida propia y cotizaran a la seguridad social. Esto no dejaría de ser una mayor tasa impositiva para las empresas, pero nunca una carga impositiva para los robots… o ya me veo negociando en el próximo convenio colectivo permisos propios para este colectivo, como permiso para acompañar a los hijos al taller o una semana de desconexión obligatoria por vacaciones…

Tiempo al tiempo.

Malos modos.

Malos modos

Una de malos modos, o como de aquellos polvos, llegan estos lodos…

La noticia que me provocada la reflexión en cuestión la leía hace un par de semanas en Diario MédicoEl cirujano maleducado tiene mayor riesgo de complicaciones“, y aunque no seré yo quién defienda a los cirujanos, que como en toda profesión, los hay muy subiditos y prepotentes y los hay más normalitos, ni tampoco es mi labor defender a los médicos en general… pero ni a éstos, ni a las enfermeras, ni siquiera a los gestores sanitarios.

Porque malos modos hay en todos los escalafones de la organización (odio esta expresión) y maleducados, ni te cuento.

Lo que me llama la atención, independientemente del cargo o profesión que ocupe el “maleducado” de turno es que por supuesto que sí que los riesgos de tener complicaciones se multiplican; ya sea porque no tengamos ganas de meternos en más líos; ya sea porque estemos deseando que se la pegue de una vez por todas el o la impresentable de turno; o bien porque no se deje aconsejar por alguien que él o ella considera inferior, y por tanto, nuestra opinión, ni merece ser escuchada ni mucho menos tenida en cuenta.

Porque complicaciones podemos tener todos: con los pacientes, con los familiares, con los compañeros, con los mandos intermedios, con los directores… pero está claro que si adoptamos una posición abierta, dialogante, empática con el de enfrente, estas complicaciones pueden verse mitigadas o solucionadas con mucha mayor facilidad que si nuestra actitud es déspota y beligerante con todo el que nos rodea, por vete tú a saber qué complejo de inferioridad, o porque sin más, tengamos un gen “joputa” en nuestro ADN.

Cuidemos un poquito las formas con las personas con las que interactuamos a diario, y así nuestro día a día, el nuestro y el de los demás, será un poquito más llevadero. Guarda tus malos modos para tus propios fantasmas, pero no castigues a los demás por algo por lo que no tienen culpa.