Año nuevo… blog nuevo!

IMG_20121125_160759Bueno, blog nuevo no… resurgimos de nuestras cenizas, cual Ave Fenix.

Llegar a mil entradas en SobreviviRRHHé! fue todo un reto, sobre todo si tienes en cuenta que ha sido en menos de tres años. Pero hacía falta un punto de inflexión, un pequeño parón de un par de semanas y unos días de reflexión.

Sin abandonar nuestra marca personal (la imagen ya lo dice todo) pero con la intención de profundizar más, si cabe, en el mundo de los Recursos Humanos 2.0 (si se me permite la expresión).

Habíamos pensado cambiar el nombre al blog (y hablo en plural porque mis SH ayudaron en la reflexión): que si el blog de Goroji (en referencia a mi twitter) o el blog de Iñaki González (así, a lo Julio Mayol), incluso llegamos a plantearnos Las Bayas de Goroji (guiño a mi SH Pilar) pero al final decidimos que SobreviviRRHHé! es mi marca personal, y como tal, debo seguir cuidándola, y por qué no, potenciarla aún más.

Lo que sí cambiamos es nuestra propuesta de valor, perdiendo peso las “patas” de CALIDAD y GESTIÓN SANITARIA en las que nos apoyábamos antes, para dar un paseo por las NUBES de los Recursos Humanos, buscando el lado Humano de los Recursos: traeremos por aquí todo aquello que se está haciendo, mucho y bien, desde los distintos departamentos de Recursos Humanos (2.0 o no) pero que pongan el foco en las personas.

Por todo ello, hemos decidido iniciar un nueva etapa en WordPress y además con dominio propio. Ya no nos busques más en blogger, si nos tenías en tus favoritos, o en tu GReader, vete apuntando esta nueva dirección porque si no, te perderás una nueva temporada que se antoja igual de interesante o más de lo que ya hemos vivido por aquí.

Muchas gracias a Blogger por todo (con sus cositas buenas y sus “mecachisenlamar”), nos vio nacer como blogueros y nos ha visto crecer estos dos añitos y pico de aventura blogueril.

Te esperamos aquí, en sobrevivirrhhe.com

Gracias a todos los que nos habéis echado de menos en esta etapa de transición entre una plataforma y otra. El parón era necesario, por aquello de tener la casa de obras patas arriba, y por aquello de restaurar un par de neuronas, que tras 1.000 entradas ya las tenía un poquito exprimiditas.