Los 10 mandamientos de la búsqueda de empleo en redes sociales.

Y con esta entrada nos vamos de vacaciones, esta vez ya de las buenas, de las de playita, sombrilla, y desconexión total.

Bueno, los que vivimos las redes como una extensión más de uno mismo, nunca tenemos una desconexión total, pero serán en la mayoría de las ocasiones cosas lúdicas, mis cositas de Facebook, mis foticos de Instagram… vamos, lo que viene siendo relax del bueno.

Para los que os quedáis por aquí, os dejo esta infografía (al pie de la misma podéis ver sus autores) con los 10 mandamientos para buscar trabajo en las redes sociales. Seguro que para este inicio de septiembre os viene genial.

A destacar la número 1: no abandonar los medios tradicionales de búsqueda de empleo.

Si juegas todas tus cartas a las redes sociales estás perdido, úsalas como complemento pero no dejes de patear las calles: con sentido, con estrategia, con toda la información que hayas podido encontrar en las redes sociales.

¡Nos vemos a mediados de septiembre!

Trata a tu jefe como si fuera un perro.

Nunca he sido un gran amante de los animales, nunca me verás haciendo carantoñas a un perro, ni mucho menos a un gato (quita bisho)… y aún así y con esas, mis hijos y mi mujer tienen un cachorro al que adoran, y que aprendió desde que llegó a casa que a mí, tonterías las justas.

Y con esta declaración de intenciones por delante, va y me llega un DM de una buena amiga de la casa (virtual y física) y me regala este artículo: ¿En qué se parece un jefe a un perro?

Mi jefe es un perro

Y claro, va a ser por eso que de la misma manera que no me gustan los perros, pues va a ser que tampoco me gustan los jefes… pero todo puede arreglarse con un poco de adiestramiento canino, como si no.

Premia las buenas conductas y viceversa

Si te desempeñas de forma correcta en tu trabajo muchas veces recibes una recompensa ¿Eso te gusta no? Pues a tu jefe también le gustaría recibir de vez en cuando una felicitación o un par de palabras de aliento. Al igual que lo harías con tu perro, felicítalo cuando tenga conductas positivas y castiga las conductas negativas.

Usa la repetición a tu favor

Si tu jefe hace algo que es de tu agrado, trata de que lo haga de nuevo y logra que lo haga a diario, verás que en menos de un mes, esto se vuelve una costumbre que te beneficiará. Del mismo modo, cuando tu jefe haga algo que no te guste, trata de que él también tenga una mala experiencia y así evitará a toda costa repetirlo.

Crea un vínculo y hazlo crecer

Cuando tu jefe realice una buena acción no puedes darle un snack como a tu perro pero si felicitarlo con palabras, esto creará un vínculo emocional que puede ayudarte a tener un mejor espacio en el trabajo.

No sé, sigo teniendo mis dudas… siempre se ha dicho que un perro siempre es fiel a su amo, mientras que hay algunos jefes que venden a sus empleados a las primeras de cambio. O eso, o que me ha tocado el perro más zoquete de toda la perrera municipal…

Cómo sacar el genio creativo que todos llevamos dentro.

Que todos llevamos un genio dentro es algo que muchos se resisten a creer. Y esto puede darse de dos maneras diferentes: los hay que lo tienen y no quieren verlo, y los hay que lo demuestran y los demás son los que se empeñan en no querer reconocerlos.

Pero en esta ocasión nos vamos a quedar con la primera acepción: la de que todos llevamos un genio creativo dentro y muchos nos resistimos a verlo o no nos hemos puesto a frotar la lámpara de la forma correcta para sacarlo de nuestro interior.

Y con lo de “frotarnos la lámpara” no estoy haciendo referencia a ninguno de nuestros post de #sábadosabadete, que nos vamos conociendo, jejeje…

En esta infografía que descubrí, como no, en el blog de Alfredo Vela, podemos repasar algunas cuestiones que nos pueden ayudar a sacar el genio creativo que todos llevamos dentro.

Mis tres favoritas:

Cuando te llegue la inspiración que te pille trabajando.

Nadie regala nada, nadie da duros a cuatro pesetas… por eso si piensas que vas a poder obtener algo sin esforzarte en alcanzar tus metas estás muy equivocado. Trabaja, trabaja y trabaja… y aún así, necesitarás esa pizca de suerte, ese momento de gracia, esa serendipia, que haga que todo de repente encaje como un puzzle.

Fallar es inadmisible.

Claro que se puede fallar, faltaría más. Es más, aquello de acertar a la primera sólo está reservado para mentes privilegiadas y casualidades del destino. Para el resto de mortales, los que somos como tú y como yo, nos va a tocar trabajar (sí, no digas que no te he avisado), y a base de ensayo-error conseguiremos alcanzar nuestras metas definitivamente. Así que no te rindas a las primeras de cambio, analiza el error y vuelve a intentarlo.

Comparte tu trabajo.

No tengas miedo a exponer tus ideas, a mostrar tu trabajo, a publicar tus entradas… cuatro ojos ven más que dos, y puede ser muy enriquecedor nutrirse de diferentes puntos de vista al tuyo. Si te llegan críticas, quédate con aquellas que se hacen de manera constructiva, para ayudarte a crecer, y no las que vengan de la envidia o la desidia de tus compañeros. Esas al cubo de la basura sin más dilación.

Como sacar el genio creativo que llevamos dentro

Fuente: Sage Experience

Su contrato, gracias. 

Cada vez hacemos las cosas de manera más automática, más mecánica, sin pararnos a pensar si está bien, está mal o se puede hacer de otra manera.

Cada vez hacemos más las cosas sin darnos cuenta que estamos tratando con personas, de que somos personas interactuando con personas.

Su contrato, gracias

Cada vez más, digo, y tal vez por eso, cuando ya no tengamos marcha atrás, vendrán y nos pondrán un robot como jefe de recursos humanos de nuestra empresa; ahí es nada, un trozo de metal sin sentimientos a realizar las tareas que más tendríamos que cuidar y humanizar, si no queremos que el talento de la organización se marche sin solución de continuidad.

Aunque leyendo más despacio la noticia en cuestión, lo que se están automatizando son otro tipo de cuestiones más directas, como resolver cuestiones sobre fechas de cobro o legislación sobre permisos, y no las funciones de un jefe de Recursos Humanos como tal.

Viendo lo que hay en algunas organizaciones, igual hasta salimos ganando. Al menos estos robots estarán programados con cierto nivel de educación y pedirán por favor y darán las gracias, y eso en algunas ocasiones ya será un paso adelante.

Que Dios nos pille confesados…

Con un poco de cariño… 

Muchas veces me preguntáis de dónde me llega la inspiración para escribir tantos y tantos post para el blog, y encima me sobra tiempo para escribir artículos para otros.

Puede que la respuesta sea que después de más de 6 años de “actividad blogueril” tenga el cerebro entrenado e igual que el niño del Sexto Sentido que en ocasiones veía “muertos”, yo en ocasiones “veo posts” para el blog.

Con un poco de cariño

Y éste surgió de la manera más tonta. Tarde de verano, viendo cualquier cosa en la televisión, de repente salta un anuncio de una conocida marca de quesos en la que se repite un lema: “Con un poco de cariño”.

Y si todos hiciéramos las cosas con un poco de cariño y no sólo porque siempre se ha hecho así, ni porque nos va incluido en el sueldo, ni porque no tenemos otra cosa mejor que hacer…

Tal vez si nos lideraran con un poco más de cariño no haría falta escribir las entradas que ha tocado escribir esta semana, u otras similares que de vez en cuando aprovechamos para dar algún “zasca” que otro a quienes nos lideran.

Y así de la manera más tonta, a partir de un anuncio de televisión, surgió la idea.

¿Y si hicieramos, yo el primero por aquello del burro por delante para no se espante, las cosas con un poco de cariño, no saldríamos todos ganando… tú, yo y todos los que nos rodean?

Feliz fin de semana!