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desarrollo personal, desarrollo profesional, formación, futuro, RRHH, señales, sostenibilidad
Piensa en el salpicadero de tu coche.
¿Qué pasaría si un día se enciende un pilotito que hasta ahora ni siquiera sabías que estaba ahí? ¿Seguirías conduciendo cómo si nada? ¿Y si es el chivato de la gasolina? ¿No buscarías la gasolinera más cercana?
Pues lo mismo ocurre con tu puesto de trabajo, hay tres señales que cuando se enciendan no deberías dejar pasar por alto.
1.- Simplemente no es sostenible:
Si es emocional, física o mentalmente agotador acudir cada día a tu puesto de trabajo y esto afecta, incluso, a tu rendimiento, debes abandonar el trabajo. Las causas pueden ser diversas: un mal ambiente de trabajo, un jefe difícil de tratar, demasiados viajes que impiden tener una buena calidad de vida personal, etc.
2.- No se promueve tu desarrollo profesional:
Un trabajo no debería ser sólo cobrar a final de mes, sino que debería ayudarte a desarrollar tus habilidades, experiencias, conocimientos, etc. Un trabajo no te está ayudando a tu desarrollo personal si no te permite adquirir nuevas habilidades, sino no invierte en tí mismo directamente al pagar por tu formación; te ofrecen tutorías con personas que tienen más experiencia que tú, etc.
3.- Algo mucho mejor te está esperando:
Hay ocasiones en las que te sentirás tan alejado de tus sueños que no te darás cuenta que la suerte también existe. Quizás en una cena o en una fiesta alguien se te acercará y te comentará que tiene un amigo que busca a alguien como tú. Al final del día, debes pensar que no le debes a tu empresa actual más de lo que ella invierte en ti.
Atento a las señales, luego no digas que no te he avisado!
Fuente: equipos&talento.com
